Hoy hace tres años de la mediática y trágica desaparición de Marta del Castillo. Yo la recuerdo con unas líneas que escribí hace ya casi tres años... La letra de una canción que aún hoy me da escalofríos escucharla.
Pero Marta ya no dice nada
Marta viste ojos verdes y un sol marcado en la cabeza. Con su descapotado blanco recorre la ciudad. Crecen flores por donde ella pisa, es la reina del local.
Le gustaba volar, le gustaba jugar, desconectarse de tí. Hace tiempo que voló, sin despedirse de mí.
Pero Marta ya no dice nada, porque no hay nada más que pueda decir. Se llevó mis pinturas de colores, me dejó plantada en éste mundo raro...
Le gustaba volar, le gustaba jugar
Le gustaba volar, le gustaba jugar, desconectarse de tí. Hace tiempo que voló, sin despedirse de mí.
Pero Marta ya no dice nada, porque no hay nada más que pueda decir. Se llevó mis pinturas de colores, me dejó plantada en éste mundo raro...
Le gustaba volar, le gustaba jugar
Marta, tan desconocida y tan nuestra, quiera Dios que algún día se haga justicia aquí en la tierra aunque tú ya disfrutes del cielo.
Esta sociedad no puede permitir esta falacia, esta mentira, este engaño, esta repugnancia,... ¿Una sociedad en la que se mata impunemente?, ¿una sociedad que protege la mentira?, ¿una sociedad de niñatos sin escrúpulos?
Espero Marta, que aunque ya no estés aquí, podamos al menos dejar a tus hermanas y a nuestros hijos un mundo mejor.

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